Señales de humo

Juan Camacho
Señoras y señores comienza, de nuevo, el circo. Aproximadamente, nos queda un año de ver a nuestros políticos locales presumiendo de "quien la tiene más grande", inaugurando obras que deberían llevar años terminadas y apareciendo en cada acto o evento. Mientras que las mentes prodigiosas de cada partido se encargan de desempolvar las mismas promesas electorales de hace treinta años, las caras visibles de cada partido bajan de su pedestal para confundirse con el populacho. Comparten cañas y caracoles en las verbenas de los barrios y cambian el mantel y los cubiertos de los restaurantes de lujo por la barra de las tascas de los plebeyos.

Esta semana los veremos sacando pecho y repartiendo besos y abrazos en la verbena del Pantano. Habría que recordarles que la verbena se celebra todos los años.

Dentro de poco nos volverán a prometer Hospitales, carreteras, trabajo y.... Futuro. Y nos volveremos a olvidar de la subida de impuestos, de la deuda municipal, de las subvenciones perdidas y... de su mala gestión para como borregos volver a votarlos. Este comportamiento borreguil es consecuencia del adoctrinamiento sistemático que sufrimos desde pequeños en nuestras escuelas, donde no hay sitio para pensar y bajo el lema "el fin justifica cualquier medio" llevan creando "ni-nis" desde hace 40 años. Personas a las que nada le importa y que solo piensan en alcanzar la riqueza o la gloria sin ningún esfuerzo.

Muchos creerán que me he pasado, pero si no es así me cuesta mucho creer que somos tan idiotas para seguir votando al P.P.-Gurtel- o al P.S.O.E. –EREs-. Es difícil creer que la corrupción no esté tan institucionalizada viendo cómo van cayendo cada día políticos en redadas policiales. O como nos podríamos plantear volver a votar al equipo de gobierno actual que está haciendo buenos a todos los impresentables políticos anteriores.

Miedo nos tendría que dar cada vez que nos anuncien algo de aquí a las próximas elecciones. Deben vender como éxito cada una de sus meteduras de pata. El ejemplo más cercano es el parque de "El Recuerdo". Nos lo intentan vender como un nuevo pulmón verde para la localidad cuando ha sido la mayor pérdida patrimonial en los cuarenta años que llevamos de democracia. Ese trozo de tierra aledaño al cementerio nos ha costado al pueblo de Morón, a parte de los gastos de la adecuación del mismo, el solar de lo que era el antiguo matadero, la joya del patrimonio local. Un parque que nos cuesta más de un millón de euros es el "éxito" del equipo de gobierno. Un solar invendible que se lo han pagado a precio de oro. Esperemos que dentro de unos años ningún miembro del equipo de gobierno herede milagrosamente un chalet en la costa del sol. Esperemos....

Otra de las perlas exitosas nos la ha dado el señor concejal de Seguridad Ciudadana que tenía previsto anunciar a bombo y platillo la adquisición de unos nuevos equipos de comunicación para la Policía Local, pero resultan que dada la orografía de Morón no funcionan. Las patrullas dependiendo de la zona en la que se encuentren se quedan sin cobertura. Pero el señor Delegado, mientras compra nuevos aparatos, ha dotado a todas las patrullas con un mechero, una manta y un manual sioux sobre señales de humo. Ante todo, que sus hombres salgan a la calle con los medios más modernos de los que se pueda disponer.

Este señor es, para muchos moronenses, el político local peor valorado (junto con el "responsable" de hacienda) cosa que le asegura otra inclusión en la próxima lista. Cosa que no tienen asegurada aquellos a los que nuestros paisanos valoran más. Curioso, ¿no?

Para demostrar su ineficacia, por si después de siete años no ha quedado clara, la dejo clara en el incendio que ocurrió ayer en un almacén de materiales de construcción. Primero no tuvo la dicha de presentarse; sus dotes de organización quedaron en entre dicho al solo haber una dotación de dos bomberos y, por último, por tener a la policía local incomunicada. Actuar de esto modo pone en riesgo a demasiadas personas, entre ellos a sus hombres, como para no se tomen medidas.

Con el manual sioux en la mano y las señales de humo que salían del incendio daban un claro mensaje...."señor Escalante, márchese!!!!" .....pero sólo eran señales de humo.... y al final, la mente divergente seguirá siendo la mía y el resto del mundo será normal.

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