Estructuras no excluyentes

Juan Camacho
Empezar una nueva campaña requiere un poco de renovación y un poco de volver a los principios para seguir para adelante. Cuando al principio de escribir en este medio algunos me tildaron de machista por emprender una cruzada contra, según mi opinión, anticonstitucional "ley de violencia de género", con el paso del tiempo, no solo sigo convencido de su ilegalidad, sino que cada vez son más los que piensan lo mismo. Cada poco tiempo nos "deleitan" con una nueva perogrullada y eso hace que los colectivos neofeministas vayan demostrando su dotación intelectual.

La última que me ha llegado viene del gobierno de nuestra Honorable Susana Díaz. La Dirección General de Consumo de nuestro gobierno autonómico exige a FACUA la eliminación de todas las expresiones realizadas en "masculino genérico" y sustituirlas por otro tipo de "estructuras no excluyentes". Incluso les llega a recordar que el no hacerlo implicaría "una infracción de la Ley General de Subvenciones " por utilización de "lenguaje sexista", igual esta "censura lingüística" hubiese pasado inadvertida, por ser políticamente incorrecto, pero resulta que a Pérez Reverte tampoco le ha gustado mucho.

Que todo un señor miembro de la R.A.E. crea que este tipo de acciones de la Junta rozan la ilegalidad hasta tal punto que las considere como un chantaje. "El chantaje de los imbéciles" protagonizado por la junta de Andalucía, que utiliza el masculino genérico en la mayoría de sus publicaciones pero exige a sus subvencionados que realicen esta aberración lingüística.

Pero este tipo de burradas no son exclusiva de Andalucía, porque aún recuerdo cuando una parlamentaria catalana legitimaba el gobierno catalán en el "exilio" diciendo que había sido elegido democráticamente y que, incluso, respetaba la paridad. O aquella madrileña que decía que para conseguir una sociedad igualitaria en España había que empezar desde el congreso, desde fuera del congreso cambiando uno de los leones por un animal de sexo femenino. Que digo yo, se podría aprovechar y poner una cabra hispánica y así cumplimos también con la legión y la etnia gitana. O aquella otra que pretendía aumentar los Reyes Magos a cuatro para que fuesen dos de cada sexo. Pero la capital del reino es diferente.

Como si no se puede explicar que el ayuntamiento de Madrid para soterrar una carretera contrate a una empresa un estudio sobre impacto de género por 52000 euros.

Cada vez me recuerda más este tipo de organizaciones al entramado que se organizó hace unas décadas para la lucha contra el terrorismo. Grandes sumas de dinero que se distribuyen como les parecía, a organizaciones menores donde el personal es contratado a dedo entre afines y que rara vez tienen la titulación exigida. Un saco roto que no ha servido para nada. La revancha no es la solución. El machismo es un problema demasiado grande como para dejar en manos del neofeminismo revanchista su solución.

Nadie puede negar que machismo exista. Nadie puede negar que el machismo mate. Nadie puede negar que sea una lacra, pero como se está actuando no es la solución. Educación, mucha educación es la única solución. Para que nos sirve cargarnos nuestro lengua con arrobas y barras cuando tenemos palabras que según su género denigran. Porque no intentar que nuestros hijos sean capaces de distinguir entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto y no entre lo legal o lo ilegal.

No me parece lo más correcto educar a nuestros niños con los rolles que intentan desde estos tipos de organismos, un sexo víctima y el otro verdugo. La sociedad española sigue siendo machista son muchos años padeciendo esta lacra para poder cambiarse de un día para otro, pero íbamos por buen camino. Con educación, nuestros hijos pueden ser mañana mejores, ser iguales y erradicar este problema. Somos los padres los responsables de criar a nuestros hijos con los mismos Derechos y los mismos Deberes y no dejar que leyes anticonstitucionales no solo no hayan conseguido su fin oficial y si este cambiando el sexo de los verdugos al criminalizar a los hombres.

Pero al final, la mente divergente seguirá siendo la mía....así que me montare en mi unicornio y me marchare a seguir cazando pokemon.

diariodemoron.com no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección de comentarios de opinión.